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jueves, 6 de agosto de 2020

El paraíso tras el último peldaño

¿Qué decir del clima de Seván? Coñac como divisa de oro guardada en el cajón secreto del sol de montaña 

ÓSIP MANDELSTAM 



Armenia esconde sus maravillas en las alturas. A menudo, tras una escalera. Aquí la belleza es recompensa y, en invierno, blanca y resbaladiza. El camino desde Ereván hacia el lago Sevan, salpicado de jachkras y monasterios resume el sur armenio y explica que Mandelstam recuperase la inspiración tras cuatro años de sequía poética.
Llegamos a la estación de Abovyan en busca de un autobús con destino a Martuni, un lugar próximo al lago Sevan. El conductor abandona el corrillo de fumadores que se ha formado en el centro de la estación, abre la puerta corredera de su marshrutka y no sabemos reaccionar. Los cristales negros del autobús-furgoneta nos habían impedido ver cabeza alguna, pero en esa marshrutka no cabe ni un brazo más; sin embargo, bajo su punto de vista, todavía hay sitio para nueve personas. Mujeres, hombres y niños nos miran fijamente desde dentro y nosotros los miramos a ellos. Nuestro aspecto españolas, italianas, francesas, checa y eslovaco pasa inadvertido cuando vamos solos por la calle, pero es fácil imaginar que un nutrido grupo de chavales con mochila en el Cáucaso en invierno levanta la misma expectación que cualquier turista al uso. Que todos vivamos en Ereván y hayamos improvisado esta salida después de conocernos hace apenas unas horas es algo que ellos ignoran: nuestro aspecto es el de forasteros a los que hay que mirar con la extrañeza del poeta que va a las estaciones a imaginar la vida de los que van y vienen, un asombro universal que en cualquier mirada del mundo refleja la misma pregunta: ¿Qué habrán venido a hacer aquí? Y para eso no hace falta ser Yesenin, que usaba las estaciones de tren como escenario para sus recitales, sino haber nacido en el lugar al que el otro llega.
En un país que logra escapar a la esclavitud de los relojes, saber cuándo va a llegar el próximo autobús roza lo utópico. Incluso en la capital, el proceso por el cual se toma un autobús es simple y no responde a ataduras temporales de ningún tipo: llegar a la parada y esperar. La suerte ocurre o no ocurre y, esta vez, no hay otra marshrutka prevista durante las próximas horas que nos lleve a nuestro destino. O perdemos la oportunidad después de llegar hasta aquí o aguantamos el trayecto de setenta kilómetros de pie, doblados, ocupando un espacio que todavía no existe y que tendremos que ganar a base de golpes sutiles. ¿Nos engaña nuestra percepción del espacio? ¿Nos hace creer nuestra cultura que ocupamos más de lo que necesitamos? Ese es nuestro silencioso dilema hasta que irrumpe un hombre con una furgoneta vacía, un destino abierto y una dentadura incompleta, coronada por un bigote inquieto que no para de moverse y que nos saca de nuestro letargo.
Patverov habla ruso y me mira fijamente a los ojos como si de mí dependiese cerrar un trato que no entiendo. El hombre nos ofrece ir hasta el lago, pasar el día con nosotros, parar donde queramos y dejarnos en Ereván. ¡Música! es la única parte del trato que entendemos algunas. Lo dice elevando la voz, enfatiza su exclusividad y por veinte mil drams (unos treinta y siete euros) aceptamos su oferta mientras Patverov sigue gritando: ¡Música, música, música!
Paramos para repostar en una estación de servicio. Patverov nos pide que bajemos de la marshrutkaAhora es cuando se va con nuestro dinero y nos deja aquí, bromeamos. Suponemos que no es la forma armenia de proceder ni se arriesgaría a perder clientes en pleno invierno. Para un hombre armenio, solo su identidad está por encima de su palabra, y aquella depende en gran medida de esta. Patverov ya ha cerrado un trato. Aunque no deja de ser curioso que él pueda fumar junto al surtidor y tirar las colillas sin miramiento mientras nosotros tenemos que permanecer alejados. ¿Qué hace fumando con una mano mientras sujeta la manguera con la otra? El extranjero ávido de respuestas tendrá que aprender a contenerse en Armenia y dejar de hacerse preguntas. No intentes comprender, esto es el Cáucaso, suelen decir los oriundos. Aquí las cosas son sencillas: son, están, ocurren. Tratar de ir más allá es hablar a una pared soviética.
Aparan es el pueblo cuyos habitantes protagonizan la mayor parte de los chistes armenios. Algo así como Lepe en España. Sus habitantes son al resto de los armenios lo que los gallegos a los argentinos. Los chistes son los mismos, pero cambian los gentilicios, como si algo tan universal como burlarse del otro fuese un fenómeno local y propio. Una de las historias que circulan de boca en boca y de mesa en mesa, sugiere que Patverov no es de Aparan: A uno de Aparan le preguntan: ¿Fumas delante de tu padre? Y él dice: ¿Por qué no voy a fumar, si papá no es un bote de gas?
Tras un lento repostar, Patverov arranca su marshrutka, se acerca fingiendo intenciones de atropello y partimos hacia el Parque Nacional de Sevan, disfrutando de la música prometida.
En Gavar —o Kyavar, como pronuncian los locales—, Patverov dice que estamos en el pueblo más antiguo de Armenia. Si la primera mención del país data de hace más de cuatro mil años, estamos en un pueblo realmente viejo.
En el mercado, unos alegres carniceros exponen carne fresca al aire libre y las fruteras colocan ritualmente la fruta en torno a los hombres del pueblo, que pasan la mañana entretenidos echando partidas de nardi. Los juegos de mesa en Armenia son tan importantes que el ajedrez es asignatura obligatoria en los colegios. El armenio desarrolla y demuestra su inteligencia deslizando piezas sobre un tablero. Tal es su dedicación que los mejores ajedrecistas del mundo han crecido en el seno de una familia armenia, desde Petrosian hasta Kaspárov, quien comparó la popularidad del ajedrez en Armenia con la del fútbol en Latinoamérica.
Pasamos a un café y una mujer nos envía a una habitación apartada, quizá por albergar la mesa más grande. La mujer llega con más tazas de café de las que hemos pedido y una bandeja empapada. Deja las tazas chorreantes sobre la mesa mientras comemos algo de fruta. Pagamos trescientos drams por cada café armenio —un café realmente oriental que cada país del Este reivindica como propio— y nos marchamos.
El suelo está cubierto por una capa de hielo asesina. Pasamos con miedo y sigilo para despistar las miradas de los vendedores ante la eventual caída que todos parecemos temer. Una señora extiende una manzana buscando la atención de Michal. Sin tener muy claro si es un detalle desinteresado o una estrategia amable para ganar clientes, nuestro hombre pregunta si es un regalo para él y la señora asiente con una sonrisa mientras los otros vendedores observan la escena y murmuran un largo ¡Ooooh!, al unísono, que en todos los idiomas significa lo mismo.
Cerca del mercado, se eleva la iglesia de la Santa Madre de Dios, junto a la que nos espera un impaciente Patverov, un armenio afectado por la curiosa enfermedad de la prisa.

*     *     *


Los primeros jachkars salpican un infinito manto de nieve que se funde con el cielo nublado. Es el cementerio de Noratus. En su parte más antigua, alberga una agrupación de casi ochocientas de estas típicas cruces armenias talladas en piedra, lo que lo convierte en el mayor conjunto de jachkars del mundo después de que Azerbaiyán destruyese el de Jugha, entre 1998 y 2005. Tan inmenso es este cementerio que, cuentan, el príncipe armenio Gegham ordenó a su guarnición colocar sus cascos y espadas sobre cada cruz para simular, en la lejanía, un imponente ejército que amedrentase al enemigo. Y así fue como un ejército de tumbas disfrazadas de soldados habría hecho huir a los turcos otomanos. Una estrategia similar a la de los caballeros de Valencia que, colocando sobre Babieca el cadáver de su señor, extendieron la leyenda de que el Cid había ganado batallas después de muerto. Ambos ganaron, como mínimo, un poco de esperanza.
En el cementerio de Noratus el tiempo pasa por la muerte. Las antiguas cruces, talladas desde el siglo IX, dan paso a tumbas más recientes y sofisticadas: enormes sepulcros que son salas de estar al aire libre con mesas y asientos de piedra. El valor del cementerio reside en la visible evolución del arte del jachkar pero, sobre todo, en la forma en la que los diseños en torno a las cruces describen la cultura y la historia del país. 
Decía Kapuściński que estas cruces han sido el símbolo de la existencia del pueblo armenio, que marcaban las fronteras y, a veces, indicaban el camino. La victoria, el agradecimiento, la delimitación del territorio y hasta la muerte han sido plasmados en estas cruces desde que Armenia se convirtió en el primer país cristiano de la historia. 
Además de dibujos del difunto ejerciendo su profesión, algunos jachkars incluyen el símbolo de la eternidad, una espiral dentro de un círculo que hace referencia al sol y que sustituyó a la hoz y el martillo del escudo nacional después de que Armenia se independizase de la Unión Soviética, en 1991. Los monumentos fúnebres más elaborados incluyen, además, el tonir —una oquedad en el suelo donde que se cuece el pan—, algún joravats —típicas brochetas de carne y verdura a la barbacoa— y el saz —instrumento de cuerda tradicional—. En alguna lápida incluso quedan restos de vidrio, ya que, según una antigua tradición, romper un cristal simbolizaba la pérdida del miedo. Los pedazos de cristal se depositaban en la parte inferior de la tumba y, después, se vertía agua sobre la parte superior. Tal es la variedad de elementos que guarda este cementerio que en la pared de una de las capillas se inscribió una desgravación fiscal de siete líneas que especifica, con todo detalle, las condiciones del acuerdo por el que el shana —recaudador de impuestos— y el demetar —jefe de la aldea— quedaban exentos del pago de algunas tasas.
En el monasterio de Sevan, una pareja acaba de darse el sí, quiero. Ascendemos por unas escaleras eternas y congeladas que las invitadas han subido con tacones de veinte centímetros. De entre los coches adornados con lazos blancos sale un lustroso perro negro. O la amabilidad armenia es extensible al mundo canino o Armen, como decidimos llamar a nuestro nuevo guía, huele la comida que guardamos en las mochilas y nos acompaña durante todo el trayecto.
Cuando llegamos a una de las capillas del monasterio, aparece un joven de ojos escondidos y risueños con una garrafa de agua de cinco litros rellena de brandy y una tableta de chocolate. Extiende unos vasos de plástico sobre la mesa —clara muestra de la hospitalidad armenia es que siempre aparece una mesa en algún rincón y alguien dispuesto a llenarla— y nos ofrece el aperitivo con una sonrisa. Es su forma de presentarse. Dice que se está preparando para acceder al ejército, pero está en un monasterio perdido en la montaña esperando conversación y alguien a quien invitar a un trago de brandy.
Se ha dicho que el brandy armenio jugó un papel relevante en Yalta, cuando Churchill, Stalin y Roosvelt se repartían el mundo. Antes de la histórica foto en la que aparecen los tres mandatarios sentados, Stalin había regalado a Churchill una botella de Dvin. Tras degustarlo, Churchill estaba convencido de haber probado el mejor brandy del mundo y no solo lo dijo aquel día, sino que atribuía su longevidad a fumar puros, almorzar con puntualidad y beber una botella de brandy armenio al día. Cuentan los armenios que Churchill detectó que un día, el coñac al que se había acostumbrado tenía un sabor distinto. Llamó a Stalin, quien había exiliado a Siberia al artífice de un nuevo sistema de producción de brandy en la Unión Soviética. Stalin, tras atender las quejas de Churchill, liberó a aquel hombre, que recuperó su puesto.

*     *     *

Con el chico, aparece un hombre que hace las veces de guía turístico de manera improvisada y gratuita. Nos cuenta que bajo el monasterio discurre un pasadizo que permitía a los armenios refugiarse y huir de las invasiones mongolas. La historia de su país está plagada de invasiones, de vecinos hostiles, unas veces por motivos religiosos y otras, simplemente, porque Armenia es al Cáucaso lo que el niño vulnerable de la clase es a sus compañeros.
Todo ello transcurre bajo la atenta mirada de una señora que parece proteger el monasterio y que cambia de puerta a medida que nos desplazamos. Con media cara oculta bajo un pañuelo rojo intenso que le rodea la cabeza, nos cuenta que es viuda y que sus hijos buscan una vida mejor en Suiza. Probablemente guardar las puertas de esa capilla y esperar a los curiosos que se acercan al monasterio es lo más estimulante que puede hacer durante el día. 
El lago Sevan se derrama sobre un paisaje en el que montañas nevadas se mimetizan con las nubes simulando el infinito. Antes llamado Mar de Gegham, es el único de los tres grandes lagos de la Armenia histórica que permanece en territorio armenio. El nombre del lago es la herencia de Van, que ahora es el lago más grande de Turquía. Por su oscuridad, cuentan los armenios que un grupo de personas llegado de las proximidades de Van llamó al lago Negro Van.
Una de las leyendas más conocidas en Armenia trascurre en Van. En la isla Aghtamar vivía una princesa llamada Tamar, una mujer que se dedicaba a esperar al plebeyo del que se había enamorado. Cada noche, él tenía que llegar hasta ella a nado, guiado por la luz con la que la princesa iluminaba el agua. El padre de Tamar, enterado de aquellas visitas, dejó al muchacho sin luz en mitad del lago. Su cuerpo quedó varado en la orilla y la forma de su boca insinuaba que las palabras Akh Tamar se habían congelado en sus labios. El grito, dicen, aún se escucha por las noches.
El lago quedó al otro lado de la frontera, pero la leyenda se mudó a Sevan. Cerca del lago se colocó una estatua de Tamar que, brazos en alto, sujeta la antorcha con la que iluminaba el camino a su amado.
Cuando llegamos al punto más elevado del monasterio de Seván, el cielo se despeja y nos ofrece uno de los lagos más altos del mundo en todo su esplendor. Aunque la mano del hombre ha sido devastadora a lo largo de los años, a medida que el agua descendía iban apareciendo algunas reliquias de la antigüedad, como los jachkars más arcaicos que un día cubrió el agua donde Mandelstam se reencontró con sus musas. Nunca volvió a dejar de escribir. 

"HERIDAS DEL VIENTO"
CRÓNICAS ARMENIAS CON MANCHAS DE JUGO DE GRANADA
Virginia Mendoza.-


jueves, 15 de agosto de 2019

El hundimiento del valor de la vida humana



Dicen que Stalin dijo: «La muerte soluciona todos los problemas. No hay hombre, no hay problema». Después de la muerte no habría ni hombre ni problema; pero era inevitable que hubiese un cadáver.

La eliminación de cadáveres fue un drama de alcance nacional durante todo el período del bolchevismo duro, que terminó en 1953. En diciembre de 1918, cuando el régimen, en respuesta a la crisis, monopolizó la industria funeraria, había montañas de cadáveres (y manadas de perros con la panza llena) delante de los cementerios de todas las ciudades importantes, y el olor de los hospitales se percibía a varias calles de distancia; con el deshielo de primavera llegaron las epidemias de todos los años. «Morir en Rusia en estos tiempos es fácil —escribe el autor de un diario—, el entierro es lo difícil». A raíz de la nacionalización de los camposantos, el entierro pasó a depender del soborno, un proceso surrealizado por la hiperinflación: 

El entierro de Ninotchka, en noviembre de 1919, costó 30.000 [escribe el autor de otro diario]; el del tío Edward, en diciembre de 1921, 5.000.000; el de M. M., en marzo de 1922, 33.000.000.

Al régimen le gustaba la incineración. Entre otras cosas, debilitaba la autoridad de la Iglesia ortodoxa, que prescribía manifiestamente la inhumación. Además, era un procedimiento moderno, «un mundo nuevo de llamas y cenizas, industrializado y científico...

Otra solución fue el enterramiento colectivo. Se cree que en las fosas de Butovo, en las cercanías de Moscú, hay 100.000 cadáveres; y se calcula que hay 200.000 en otra necrópolis de la era estalinista, en Bikovna, Ucrania. En 1919, para asestar otro golpe a la religión, se abrieron los sepulcros de los «santos» medievales con objeto de analizarlos científicamente. Los cadáveres que según la doctrina de la Iglesia estaban incorruptos, envueltos en olor de santidad y llorando eternamente resultaron ser montones de polvo y huesos. «El culto de los muertos y de estos muñecos debe terminar», decía la orden del Ministerio de Justicia. La medida dejó de aplicarse en enero de 1924, cuando Lenin sufrió el último ataque. Se importó de Alemania un potente refrigerador y la Comisión de la Inmortalidad trabajó sin descanso durante seis meses, vigilando con angustia la aparición de moho en la nariz y los dedos de Lenin. La ciencia declaró incorruptible el cadáver, que fue consagrado como un icono. En Kolymá, el Auschwitz estaliniano del Ártico, se produjo un extraño descubrimiento, ya después de la guerra, gracias a la erosión natural: «Una fosa, una fosa común de presos, una fosa de piedra, abarrotada de cadáveres intactos de 1938, se deslizaba por la ladera, poniendo al descubierto el secreto de Kolymá». Los cadáveres se trasladaron a otra fosa común con palas mecánicas. Varlam Shalamov estuvo alli. 

Shalamov estuvo allí:
La pala recogía los cadáveres congelados, miles de cadáveres esqueléticos. Ninguna de sus partes se había descompuesto: las manos crispadas, los dedos de los pies reducidos a muñones purulentos a causa de la congelación, la reseca piel surcada de arañazos ensangrentados, los ojos inflamados por el hambre […]
Y entonces me acordé del fuego voraz de la leña de arbusto, del vistoso florecimiento de la taiga en verano, cuando se esforzaba por ocultar entre la hierba los actos de los hombres, buenos y malos. Si yo olvido, la hierba olvidará. Pero el hielo y la piedra no olvidarán. 

Extractos del libro: 
"Koba el temible" 
Martin Amis

miércoles, 11 de mayo de 2016

Fucking Around

Uso este término en inglés Presidente, plagiando al foro organizado por funcionarios de su gobierno publicitado como “Fucking Fracking” con el vil propósito de acusar al gobierno norteamericano de utilizar el “fracking” para producir gas y petróleo proveniente de rocas de esquistos con lo cual se pretendía denunciar a EEUU de querer inundar el mercado energético con esa tecnología en perjuicio de Rusia y Venezuela. Nada que ver con la realidad, pero como afirman algunos psicólogos, una mentira repetida cien veces termina convirtiéndose en verdad.
Pero volvamos con mi título “Fucking Around” presidente Maduro. Traducido al español tiene múltiples significados entre los que destacan los siguientes: no asumir su cargo en serio o perder el tiempo sin hacer algo realmente productivo. ¿Qué le parece? Significados que le vienen como anillo al dedo a la pobre gestión de su gobierno que sigue sin aplicar correctivos para resolver los graves problemas económicos.
Y digo más, mientras el país se cae a pedazos con una inflación galopante y una escasez espeluznante, como resultado de los controles de precios y  de la distribución y comercialización de bienes; mientras se efectúan cierres y expropiaciones de empresas sin basamento jurídico; mientras la economía, paralizada con la existencia de cinco tasas de cambio, sistema que auspicia los guisos de enchufados, convertidos en multimillonarios con dólares de la nación; mientras se niega divisas a los sectores productivos  y se desconoce la deuda de empresas con sus casas matrices que alcanza cifras, según las cámaras binacionales, cercanas a los $12.000 millones; afirmamos, todo esto ocurre, mientras usted y su gobierno se la pasan “Fucking Around” agitando banderas antiimperialistas, denunciando golpes de estado y conspiraciones en su contra y reprimiendo a gerentes de empresas, estudiantes, militares y políticos en franca violación de sus derechos humanos.
Ahora han llamado a Unasur, esa cuerda de gobiernos con escaso pudor y honor, para que les resuelva su desastrosa imagen internacional y han patrocinado una exposición en Madrid “Venezuela de verdad” que como bien la ha calificado la prensa española se trata de un evento para engañar a incautos.
Después de haberles hecho carantoñas a Guyana ahora encuentran que ese país ha autorizado a Exxon Mobil para efectuar explotaciones mar afuera dentro de zonas reclamadas del Esequibo y después de haberles regalado nuestro petróleo a Cuba y a países del Caribe y Centro América enfrentamos enormes deudas sin pagar que intentamos arreglar mediante rebajas onerosas y perjudiciales al país. Mientras presidente usted y su gobierno continúan “Fucking Around”.
Continuemos, con las acusaciones del ex jefe de seguridad Leamsy Salazar al presidente de la Asamblea Nacional de presidir el cartel de los soles responsable por el tráfico de drogas en nuestro país y las evidencias que involucran a altos funcionarios de PDVSA con el contrabando de combustible hacia Colombia. Que decir de los miles de millones de dólares colocados en el HSBC por instituciones gubernamentales. Mientras presidente usted y su gobierno siguen “Fucking Around” vendiéndose como “patriotas” sin dar explicación alguna al pueblo sobre estos escandalosos casos de corrupción. Una verdadera catástrofe nacional.
Juan Antonio Muller
Juaamilq249@cantv.net

sábado, 8 de marzo de 2014

DEJA VU RUSIA-USA-PAISES DE AMERICA Y EL CARIBE

Walter Martínez ha difundido una noticia en su programa transmitido por VTV, donde reveló los siguientes argumentos, leyendo y comentando con euforia un comunicado presuntamente emanado de la cancillería rusa:

“Rusia considera "inaceptable" la intromisión extranjera en los asuntos de Venezuela. El portaviones ruso Kuznetsov se dirige al Caribe y concretamente las costas de Venezuela. Rusia dice que está interesado en la seguridad estratégica con la República Bolivariana de Venezuela, con Cuba y Nicaragua”.

Es decir, enclaves afines al comunismo, uno definido claramente como tal como es la Castro-comunista Isla de Cuba y los otros dos regímenes que se hacen llamar socialistas bolivarianos y chavistas, como es el de Venezuela y en el caso de Nicaragua, ésta es un satélite doble, del castro comunismo por una parte y cuenta con el apoyo de la chequera petrolera venezolana de la espada que camina por la américa latina, por la otra. O sea, es también un satélite de Venezuela.

Continúa el corresponsal leyendo el comunicado:

“Rusia se muestra inquieta ante "las alarmantes informaciones" que llegan desde "la amistosa Venezuela" y aboga por no "instigar acciones antigubernamentales y actos de violencia". "La clave es el respeto de la Constitución y a las autoridades democráticamente elegidas de Venezuela, encabezadas por el presidente Nicolás Maduro. Moscú insta a encontrar la solución a los problemas "por medio del diálogo pacífico", subrayando que "inmiscuirse desde el exterior en los asuntos internos de un Estado soberano" es algo "inaceptable". "Es necesario detener la campaña de desprestigio e incitación a las acciones violentas antigubernamentales".

La noticia del comentarista no concluye allí sino que agrega que portaviones chinos con todas sus respectivas fragatas de guerra, han cambiado rumbo para unirse a los rusos y arribar a Venezuela.

¡Dios mío!  ¡Qué susto, qué angustia!... toda una cayapa imperial, ¿no? ¿Será esto intervención?  ¿Libre determinación? ¿Cómo se llama esto?

Por menos que esto Venezuela ha mandado al Ca…llao a más de uno, ¿no?

La situación me trae a la memoria al menos tres eventos de la historia del siglo XX. En primer lugar, la crisis de los misiles de octubre de 1962,  donde a raíz de un vuelo de un avión espía U-2 piloteado por el mayor Rudolf Anderson Jr., de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF), ese vuelo de reconocimiento fotográfico a alta cota sobre el área de San Cristóbal, al oeste de La Habana detectó presencia de instalaciones de cohetes. Tres días más tarde, el vuelo similar del mayor Anderson, dio como resultado un nuevo descubrimiento de plataformas de lanzamiento para misiles balísticos de alcance intermedio (IRBM) en Guanajay, al este de San Cristóbal. Estados unidos acudió a denunciar a cuba a la OEA. Después de soportar la mamadera de gallo y el vacilón del canciller ruso, el canciller de los EUA le mostró las fotografías aéreas obtenidas, las cuales lanzó sobre la  mesa, donde se dio el célebre intercambio:

“Adlai Stevenson, en una sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se enfrentó violenta y públicamente con el embajador soviético V. A. Zorin. Esgrimiendo unas fotografías de las bases de los misiles instalados en Cuba, preguntó a Zorin si era verdad o no que su país estaba armando con potencial nuclear al régimen de Castro.

-¿Niega usted, embajador Zorin, que la URSS ha instalado y está instalando misiles de alcance medio y rampas de lanzamiento en Cuba? ¿Sí o no? No espere la traducción: ¿sí o no?

-No estoy ante un tribunal americano, señor, y, por consiguiente, me niego a responder a una pregunta formulada en un tono de fiscal. A su debido tiempo, señor, recibirá la respuesta.

La crisis concluyó en que Rusia tuvo que retirar los misiles y que se hiciera un pacto Kruschev–Kennedy, donde la URSS retiraba los misiles y USA retiraría sus bases de cohetes de Turquía y no invadiría a Cuba. Fidel Castro, dejado fuera de estas conversaciones, quien no fue más que una ficha de la geopolítica mundial del imperio soviético, se abrogó un triunfo que no merecía y ganó dádivas con escapulario ajeno; pues, durante más de medio siglo ha capitalizado este beneficioso desenlace, de una crisis irresponsablemente provocada por él, la cual casi  dio comienzo a la tercera  guerra mundial.

De paso, el dudoso papel jugado en la “Crisis de los misiles” por el dictador cubano, bajo la estratagema propagandística de que la Unión Soviética construiría en Cuba un gran puerto pesquero, engañó al pueblo cubano y, peor aún, escondió su traición a la soberanía del país al entregar el suelo cubano a los jerarcas comunistas de la URSS para que construyeran bases militares con armas nucleares.

Esto ocurrió en el marco de las relaciones post 2da. Guerra Mundial, en lo que se llamó la Guerra fría, donde las grandes potencias peleaban por mampuesto; o sea, por intermedio de terceros países satélites.

Durante el siglo pasado, la URSS logró establecer enclaves ideológicos comunistas en el área del Caribe (Cuba, Grenada) y en la región centroamericana (Nicaragua y El Salvador) formando un triángulo de influencia (sin dejar de mencionar Chile, en territorio continental al sur). Esta fue una tendencia que tomó lugar y fuerza en Centro y Suramérica y el Caribe durante los años 50 y 60 del siglo pasado, incluyendo las guerrillas establecidas en las montañas al oriente y oeste de Venezuela, luego de la fracasada invasión cubana por Machurucuto, al oriente del país. Medidas sociopolíticas, como la reforma agraria, no permitieron cocinar el caldo de cultivo para el comunismo en Venezuela.

Ante esta situación y habiéndose Fidel Castro y la revolución cubana declarado comunistas por todo el cañón, después de haberlo negado, los países de la OEA resuelven el 31 de enero de 1962, en la octava reunión de consulta de Ministros de RR. EE. de la OEA, celebrada en Punta del Este, Uruguay, aprobar las siguientes resoluciones relacionadas a Cuba:

1. Que la adhesión de cualquier miembro de la Organización de los Estados Americanos  al marxismo-leninismo es incompatible con el  Sistema Interamericano  y el alineamiento de tal Gobierno con el bloque comunista quebranta la unidad y solidaridad del hemisferio.

2. Que el actual Gobierno de Cuba, que oficialmente se ha identificado como un Gobierno marxista-leninista es incompatible con los principios y propósitos del Sistema Interamericano.

3. Que esta incompatibilidad excluye al actual Gobierno de Cuba de su participación en el Sistema Interamericano.

4. Que el Consejo de la Organización de los Estados Americanos y los otros órganos y organismos del Sistema Interamericano adopten sin demora las providencias necesarias para cumplir esta Resolución.

Estas resoluciones fueron adoptadas por el voto de catorce países a favor, uno en contra (Cuba) y seis abstenciones (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y México), y por la cual se excluyó al actual Gobierno de Cuba de participar en el Sistema Interamericano.

La Doctrina Betancourt es previa a estas resoluciones, fue promulgada el 13 de febrero de 1959, se hace sobre la base de que Venezuela cortará las relaciones con los gobiernos de la región que lleguen al poder por vías no democráticas. Según Betancourt Fidel no había llegado al poder por vías democráticas. La doctrina Betancourt es derivación de la Monroe: «América para los americanos», la cual fue elaborada por John Quincy Adams y atribuida a James Monroe en el año 1823.

EL segundo evento que me recuerda esta situación actual fue la invasión a Grenada, que fue la operación militar de nombre en código Urgent Fury (Furia Urgente), fue una invasión de la nación insular de Granada por los Estados Unidos y varias otras naciones caribeñas en respuesta al golpe de Estado del viceprimer ministro Bernard Coard. El 25 de octubre de 1983 los Estados Unidos, Barbados, Jamaica y miembros de la Organización de Estados del Caribe Oriental desembarcaron buques en Granada, derrotaron a la resistencia granadina y cubana y derrocaron el gobierno de Coard. 

El tercer evento se conoce como Invasión de Panamá, el cual fue el operativo militar realizado por el ejército de los Estados Unidos de América el miércoles 20 de diciembre de1989, con el propósito de capturar al general Manuel Antonio Noriega, Gobernante de facto de Panamá, quien era requerido por la justicia estadounidense acusado del delito de narcotráfico, así como neutralizar las Fuerzas de Defensa de Panamá, milicia bajo las órdenes de Noriega. El operativo fue denominado Operation Just Cause (Operación Causa Justa) por el comando militar estadounidense.

Como podemos apreciar esto parece un deja vu de eventos que ya han ocurrido en esta parte del continente y del mundo. Particularmente creo que la situación actual no es ni remotamente de la gravedad de la de 1962, aunque uno no sabe si la barbarie e ignorancia de estos muchachos que nos gobiernan  y su torpeza, así como su obsecuencia con el dictador cubano (quieren ser más papistas que el Papa) pudieran llevar esta situación a peores desenlaces, ya que uno sabe dónde comienza, pero no dónde termina.

Los rusos y los chinos sí deberían conocer los alcances y posibles desenlaces de una torpeza como la que dijo WM ellos están emprendiendo y medirán con mayor racionalidad geopolítica los alcances de que, efectivamente, la noticia así revelada, analizada y comentada por este charlatán educado, lograre ser como él la interpretó y difundió. 

Amanecerá y veremos.

Eddy Barrios

eddybarrios@gmail.com

@eddybarrios2

domingo, 29 de diciembre de 2013

Poema a Stalin

Vivimos sin sentir el país bajo nuestros pies, nuestras voces a diez pasos no se oyen.
Y cuando osamos hablar a medias,
al montañés del Kremlin siempre evocamos.
Sus gordos dedos son sebosos gusanos y sus seguras palabras, pesadas pesas.
De su mostacho se burlan las cucarachas, y relucen las cañas de sus botas.
Una taifa de pescozudos jefes le rodea, con los hombrecillos juega a los favores: uno silba, otro maúlla, un tercero gime. y sólo él parlotea y a todos, a golpes, un decreto tras otro, como herraduras, clava: en la ingle, en la frente, en la ceja, en el ojo.
Y cada ejecución es una dicha para el recio pecho del oseta.

Osip Mandelstam