Petare, en Caracas, es el barrio más grande y peligroso de América Latina.
Sus 500.000 habitantes viven en una estructura de casas precarias acumuladas una encima de la otra en una superficie de solo 40 km2. Tiene, además, la triste condecoración de ser el barrio más peligroso de la ciudad más peligrosa del planeta.
Las terribles condiciones higiénicas, la ausencia de los servicios básicos y la incompetencia del transporte público hacen que la vida en este lugar sea extraordinariamente ardua.
La falta de una estructura laboral efectiva, los terribles sueldos y el abandono estatal han llevado al decaimiento del tejido social; el resultado es una de las tasas de delincuencia y homicidios más altas de todo el planeta.
El dinero fácil, la venta de drogas y las armas se asocian al estatus social y poder, centenares de jóvenes se ven seducidos por el camino de la criminalidad como último recurso para mantenerse a flote.
Fuente: Hechos Latinoamericanos (Instagram)
No vivimos mucho tiempo, y cuando empezamos a saber algo, o a conocer el modo de descubrirlo, ya nos movemos a toda velocidad, como si esquiáramos, por una pronunciada pendiente nevada, adelantando a unos en el descenso, y cruzándonos con otros que ascienden, y realmente hay poco tiempo para conocerse y charlar. Lo más que podemos hacer es gritar alguna cosa al pasar...
lunes, 19 de agosto de 2019
Petare
sábado, 18 de junio de 2016
Patagonia
Yucatan
Gregorio Doval.-
miércoles, 11 de mayo de 2016
Fucking Around
miércoles, 27 de mayo de 2015
Venezolanos: la nueva “invasión” de Panamá
miércoles, 12 de marzo de 2014
Dora la torturadora
MIGUEL E. WEIL DI MIELE
El pasado sábado, la defensora del Pueblo divagó sobre lo que es tortura y lo que son tratos crueles, inhumanos y degradantes, que sí bien son conceptos separados, como gran leguleya, metió su propia tergiversación de los conceptos, desatando la chácharachera.
El artículo 1.1 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, define a la tortura como: "A los efectos de la presente convención, se entenderá por el término ‘tortura' todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia".
La señora defensora -en su mal uso del castellano- dice que las torturas tienen "un sentido", y que no son como los tratos crueles, inhumanos y degradantes. Se entiende del contexto que lo que pretendía decir, es que la tortura, para considerarse tortura, ha de perseguir un fin, que ella limita a "la obtención de una confesión". Luego distingue la tortura del trato cruel, inhumano y degradante, explicando -muy mal- la diferencia entre una cosa y otra. La gravedad de su escueta definición está en que permitiría eximir de la calificación de tortura a tantísimos hechos horrendos que han ocurrido. La doña, en su exploración intelectual de preescolar estilo Dora la exploradora, nos ha servido en bandeja de plata argumentos jurídico-políticos poderosísimos para demostrar al mundo la realidad oscurantista, retrógrada y dictatorial de un gobierno que ha destruido todo lo que como Estado moderno se entiende hoy.
Sin embargo, por una frase sacada de contexto que corrió como la pólvora por las redes sociales, muchos creyeron que la señora había defendido la tortura como medio para obtener confesiones. En realidad, lo que dijo, fue mucho peor, pues estaría negando que la tortura ha ocurrido, cuando su definición es la de "solo es tortura si se busca una confesión". Como no puede creerse que esta señora sea tan incompetente como para manejar así los preceptos, tenemos que asumir que su intención no era sino la de aplicar ese esquema manipulativo del discurso, utilizado por el gobierno para todos los conceptos que legitiman su quehacer frente a lo internacional. "Hay democracia porque hay elecciones", "hay libertad de expresión porque algunos dicen algunas cosas en algunos medios", "condenamos la tortura, pero la tortura es solo tortura cuando se utiliza para sacar confesiones", etcétera. La media verdad, la perpetuación de nociones de preescolar, de conceptos sin núcleo, de negación de las ideas, con la finalidad única de llevar propaganda alrededor del mundo de una revolución democrática que no es ni una cosa ni la otra, que les permitan llenarse la boca de "valores modernos" mientras estudiantes son torturados y sus familiares extorsionados mientras ellos fraguan perpetuación en el poder. Es por ello que cuando los que hacemos oposición perdemos el tiempo con frases sacadas de contexto, no hacemos sino favorecer a aquellos que día a día nos dan argumentos, reales y contundentes, para demostrar por todos los lares lo que en Venezuela es obvio: estamos frente a una dictadura, que niega su propia realidad. No hace falta inventar lo que no dicen, porque lo que dicen es mucho peor, y entre tantas otras pruebas, tenemos por ejemplo a la kindergarden defensora: Dora, la torturadora.
m.eluniversal.com/opinion/140312/dora-la-torturadora
sábado, 8 de marzo de 2014
DEJA VU RUSIA-USA-PAISES DE AMERICA Y EL CARIBE
Walter Martínez ha difundido una noticia en su programa transmitido por VTV, donde reveló los siguientes argumentos, leyendo y comentando con euforia un comunicado presuntamente emanado de la cancillería rusa:
“Rusia considera "inaceptable" la intromisión extranjera en los asuntos de Venezuela. El portaviones ruso Kuznetsov se dirige al Caribe y concretamente las costas de Venezuela. Rusia dice que está interesado en la seguridad estratégica con la República Bolivariana de Venezuela, con Cuba y Nicaragua”.
Es decir, enclaves afines al comunismo, uno definido claramente como tal como es la Castro-comunista Isla de Cuba y los otros dos regímenes que se hacen llamar socialistas bolivarianos y chavistas, como es el de Venezuela y en el caso de Nicaragua, ésta es un satélite doble, del castro comunismo por una parte y cuenta con el apoyo de la chequera petrolera venezolana de la espada que camina por la américa latina, por la otra. O sea, es también un satélite de Venezuela.
Continúa el corresponsal leyendo el comunicado:
“Rusia se muestra inquieta ante "las alarmantes informaciones" que llegan desde "la amistosa Venezuela" y aboga por no "instigar acciones antigubernamentales y actos de violencia". "La clave es el respeto de la Constitución y a las autoridades democráticamente elegidas de Venezuela, encabezadas por el presidente Nicolás Maduro. Moscú insta a encontrar la solución a los problemas "por medio del diálogo pacífico", subrayando que "inmiscuirse desde el exterior en los asuntos internos de un Estado soberano" es algo "inaceptable". "Es necesario detener la campaña de desprestigio e incitación a las acciones violentas antigubernamentales".
La noticia del comentarista no concluye allí sino que agrega que portaviones chinos con todas sus respectivas fragatas de guerra, han cambiado rumbo para unirse a los rusos y arribar a Venezuela.
¡Dios mío! ¡Qué susto, qué angustia!... toda una cayapa imperial, ¿no? ¿Será esto intervención? ¿Libre determinación? ¿Cómo se llama esto?
Por menos que esto Venezuela ha mandado al Ca…llao a más de uno, ¿no?
La situación me trae a la memoria al menos tres eventos de la historia del siglo XX. En primer lugar, la crisis de los misiles de octubre de 1962, donde a raíz de un vuelo de un avión espía U-2 piloteado por el mayor Rudolf Anderson Jr., de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF), ese vuelo de reconocimiento fotográfico a alta cota sobre el área de San Cristóbal, al oeste de La Habana detectó presencia de instalaciones de cohetes. Tres días más tarde, el vuelo similar del mayor Anderson, dio como resultado un nuevo descubrimiento de plataformas de lanzamiento para misiles balísticos de alcance intermedio (IRBM) en Guanajay, al este de San Cristóbal. Estados unidos acudió a denunciar a cuba a la OEA. Después de soportar la mamadera de gallo y el vacilón del canciller ruso, el canciller de los EUA le mostró las fotografías aéreas obtenidas, las cuales lanzó sobre la mesa, donde se dio el célebre intercambio:
“Adlai Stevenson, en una sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se enfrentó violenta y públicamente con el embajador soviético V. A. Zorin. Esgrimiendo unas fotografías de las bases de los misiles instalados en Cuba, preguntó a Zorin si era verdad o no que su país estaba armando con potencial nuclear al régimen de Castro.
-¿Niega usted, embajador Zorin, que la URSS ha instalado y está instalando misiles de alcance medio y rampas de lanzamiento en Cuba? ¿Sí o no? No espere la traducción: ¿sí o no?
-No estoy ante un tribunal americano, señor, y, por consiguiente, me niego a responder a una pregunta formulada en un tono de fiscal. A su debido tiempo, señor, recibirá la respuesta.
La crisis concluyó en que Rusia tuvo que retirar los misiles y que se hiciera un pacto Kruschev–Kennedy, donde la URSS retiraba los misiles y USA retiraría sus bases de cohetes de Turquía y no invadiría a Cuba. Fidel Castro, dejado fuera de estas conversaciones, quien no fue más que una ficha de la geopolítica mundial del imperio soviético, se abrogó un triunfo que no merecía y ganó dádivas con escapulario ajeno; pues, durante más de medio siglo ha capitalizado este beneficioso desenlace, de una crisis irresponsablemente provocada por él, la cual casi dio comienzo a la tercera guerra mundial.
De paso, el dudoso papel jugado en la “Crisis de los misiles” por el dictador cubano, bajo la estratagema propagandística de que la Unión Soviética construiría en Cuba un gran puerto pesquero, engañó al pueblo cubano y, peor aún, escondió su traición a la soberanía del país al entregar el suelo cubano a los jerarcas comunistas de la URSS para que construyeran bases militares con armas nucleares.
Esto ocurrió en el marco de las relaciones post 2da. Guerra Mundial, en lo que se llamó la Guerra fría, donde las grandes potencias peleaban por mampuesto; o sea, por intermedio de terceros países satélites.
Durante el siglo pasado, la URSS logró establecer enclaves ideológicos comunistas en el área del Caribe (Cuba, Grenada) y en la región centroamericana (Nicaragua y El Salvador) formando un triángulo de influencia (sin dejar de mencionar Chile, en territorio continental al sur). Esta fue una tendencia que tomó lugar y fuerza en Centro y Suramérica y el Caribe durante los años 50 y 60 del siglo pasado, incluyendo las guerrillas establecidas en las montañas al oriente y oeste de Venezuela, luego de la fracasada invasión cubana por Machurucuto, al oriente del país. Medidas sociopolíticas, como la reforma agraria, no permitieron cocinar el caldo de cultivo para el comunismo en Venezuela.
Ante esta situación y habiéndose Fidel Castro y la revolución cubana declarado comunistas por todo el cañón, después de haberlo negado, los países de la OEA resuelven el 31 de enero de 1962, en la octava reunión de consulta de Ministros de RR. EE. de la OEA, celebrada en Punta del Este, Uruguay, aprobar las siguientes resoluciones relacionadas a Cuba:
1. Que la adhesión de cualquier miembro de la Organización de los Estados Americanos al marxismo-leninismo es incompatible con el Sistema Interamericano y el alineamiento de tal Gobierno con el bloque comunista quebranta la unidad y solidaridad del hemisferio.
2. Que el actual Gobierno de Cuba, que oficialmente se ha identificado como un Gobierno marxista-leninista es incompatible con los principios y propósitos del Sistema Interamericano.
3. Que esta incompatibilidad excluye al actual Gobierno de Cuba de su participación en el Sistema Interamericano.
4. Que el Consejo de la Organización de los Estados Americanos y los otros órganos y organismos del Sistema Interamericano adopten sin demora las providencias necesarias para cumplir esta Resolución.
Estas resoluciones fueron adoptadas por el voto de catorce países a favor, uno en contra (Cuba) y seis abstenciones (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y México), y por la cual se excluyó al actual Gobierno de Cuba de participar en el Sistema Interamericano.
La Doctrina Betancourt es previa a estas resoluciones, fue promulgada el 13 de febrero de 1959, se hace sobre la base de que Venezuela cortará las relaciones con los gobiernos de la región que lleguen al poder por vías no democráticas. Según Betancourt Fidel no había llegado al poder por vías democráticas. La doctrina Betancourt es derivación de la Monroe: «América para los americanos», la cual fue elaborada por John Quincy Adams y atribuida a James Monroe en el año 1823.
EL segundo evento que me recuerda esta situación actual fue la invasión a Grenada, que fue la operación militar de nombre en código Urgent Fury (Furia Urgente), fue una invasión de la nación insular de Granada por los Estados Unidos y varias otras naciones caribeñas en respuesta al golpe de Estado del viceprimer ministro Bernard Coard. El 25 de octubre de 1983 los Estados Unidos, Barbados, Jamaica y miembros de la Organización de Estados del Caribe Oriental desembarcaron buques en Granada, derrotaron a la resistencia granadina y cubana y derrocaron el gobierno de Coard.
El tercer evento se conoce como Invasión de Panamá, el cual fue el operativo militar realizado por el ejército de los Estados Unidos de América el miércoles 20 de diciembre de1989, con el propósito de capturar al general Manuel Antonio Noriega, Gobernante de facto de Panamá, quien era requerido por la justicia estadounidense acusado del delito de narcotráfico, así como neutralizar las Fuerzas de Defensa de Panamá, milicia bajo las órdenes de Noriega. El operativo fue denominado Operation Just Cause (Operación Causa Justa) por el comando militar estadounidense.
Como podemos apreciar esto parece un deja vu de eventos que ya han ocurrido en esta parte del continente y del mundo. Particularmente creo que la situación actual no es ni remotamente de la gravedad de la de 1962, aunque uno no sabe si la barbarie e ignorancia de estos muchachos que nos gobiernan y su torpeza, así como su obsecuencia con el dictador cubano (quieren ser más papistas que el Papa) pudieran llevar esta situación a peores desenlaces, ya que uno sabe dónde comienza, pero no dónde termina.
Los rusos y los chinos sí deberían conocer los alcances y posibles desenlaces de una torpeza como la que dijo WM ellos están emprendiendo y medirán con mayor racionalidad geopolítica los alcances de que, efectivamente, la noticia así revelada, analizada y comentada por este charlatán educado, lograre ser como él la interpretó y difundió.
Amanecerá y veremos.
Eddy Barrios
eddybarrios@gmail.com
@eddybarrios2
EL REY DEL COMUNISMO
El 21 de diciembre de 1989 Nicolás Ceaucesco se dirigió al pueblo rumano. Lo hizo, como era habitual, en la Plaza de la Revolución de Bucarest. Todos los medios de comunicación transmitieron en vivo la alocución presidencial. Fue una “cadena nacional de radio y de televisión” a la rumana. A pesar de la lacerante escasez de alimentos y del racionamiento severo de servicios básicos como la luz, el agua y el gas, Ceaucesco alabó las bondades de la economía socialista. Hizo una oda a los ideales marxistas y a los logros de justicia de su revolución.
Pero aquel día las cosas no ocurrieron según el libreto. Los rumanos decidieron abandonar la realidad paralela en la cual estaban inmersos. Renunciaron a vivir en la mentira. Dieron la espalda a la doble vida y se acabó la esquizofrenia. Inesperadamente, la muchedumbre abucheó a Ceaucesco. El Rey del Comunismo, de verbo encantador y gestos invencibles, lució indefenso ante la avalancha de descontento. Su rostro sobrecogido penetró cada rincón de Rumania. Acto seguido el palacio presidencial fue ocupado. Cuatro días después, el 25 de diciembre de 1989, se derramaría la única sangre que fue derramada luego de la caída del muro de Berlín: Nicolás Ceaucesco fue fusilado junto a su esposa Elena. El comunismo rumano finalizaba de mala manera.
El abucheo del pueblo rumano muestra una gran verdad de la filosofía política. Todo régimen –justo o injusto– se sostiene por el consentimiento de los gobernados/oprimidos. Es el principio que Locke denominó Government by consent. En una democracia verdadera la mayoría de la población consiente, por lo general, a través del voto, cuyo contenido y valor es respetado escrupulosamente. En una autocracia la mayoría de la población consiente por adhesión al autócrata, bien sea por conexión afectiva o por temor/omisión. La imposición de una autocracia siempre encuentra un correlato permisivo por parte de la mayoría de quienes la sufren. Por eso Hannah Arendt no dudaba en señalar que los totalitarismos gozan de altísimos niveles de aceptación hasta el mismísimo momento en que se derrumban…
Tales derrumbes suelen tener puntos de inicio bien definidos. La historia enseña que los pueblos se cansan y gritan a las autocracias: “¡basta!”. Entonces se incoa un proceso de lucha decidida por la libertad. El brillo de la verdad y de la justicia comienza a iluminar las conciencias y las aspiraciones de la gente, y la sociedad se desintoxica del virus totalitario. Y eso es, precisamente, lo que está pasando en Venezuela. Hay un descontento generalizado que es inocultable y se transforma en energías para el cambio. Presenciamos la quiebra del consentimiento político que antes hacía ver como invulnerable a la revolución bolivariana. No solo se trata de los miles de venezolanos que valientemente están en las calles ejerciendo su derecho constitucional a la protesta, sino también de esa otra parte del país que se mantiene en silente expectación y que no sale aún a las calles por miedo a la brutal represión del régimen, a las balas inescrupulosas de los colectivos armados. La mala noticia para Maduro, Cabello y el castro-comunismo es que el abucheo criollo ya estalló y la libertad, si seguimos luchando, parece estar cerca.
Juan Miguel Matheus Fernández
viernes, 25 de octubre de 2013
Arshile Gorki: Memorias de Armenia: década del veinte
La relación de Gorky con Sedrak no fue del todo buena puesto que el joven no podía olvidar el sufrimiento que él y su familia habían tenido que sobrellevar en Armenia, durante la ausencia de su padre. A esto se sumó el hecho de que Adoian sostenía que su hijo tenía que encontrar un empleo práctico en vez de buscar una carrera en arte de la cual, según sostenía él, nadie podía vivir. Gorky, a pesar de estar en América, no mantuvo relación con su padre; sólo a Vartoosh lo unía un estrecho vínculo que se mantendría siempre y sin flaquear. Su hermana había estado con él en Armenia, compartiendo lo bueno y lo más terrible también. Gorky y Vartoosh hablaban el mismo idioma, y ella fue su único nexo con su infancia felíz, antes del genocidio, en la tierra que tanto amaba y añoraba. Para Arshile, Vartoosh era Armenia y todo lo que ella simbolizaba. Con el apoyo de su hermana, en el año 1922, Gorky comenzó sus estudios de arte en el New School of Design de Boston, para pronto convertirse en instructor. Una de sus compañeras de arte de esa época recordó, años más tarde, la siguiente anécdota :
"During the noon recesses, Gorky used to sketch outdoors and one dull day, Gorky painted a small panel of the Park Street church. A parishioner passing by offered Gorky five dollars for the painting if he would make his figures more distinct and less like peasants" [Lader, op.cit., p. 14].
Lo interesante de este relato es la observación que hace el aspirante a comprador; dice que le compraría su obra de lograr hacer éste, las figuras de modo más estilizado y elegante, y no con apariencia de campesinos. Ahora bien, ¿de dónde proceden estas figuras de granjeros pobres y humildes en el marco de la iglesia inglesa?. No sería extraño afirmar que a través del lápiz de Gorky fluyó parte de su dura experiencia pasada en su tierra natal.
Éste fue entonces, el comienzo de la obra de Gorky en América. Luego, su obra siguió por el camino del impresionismo, pero hay que notar que el "impresionismo" de Gorky, si es que así lo podemos llamar, era bien distinto ya que sus formas no parecen desmaterializarse completamente sino que preservan la sugerencia de una estructura real y sólida. Lo que pretendo subrayar con esto es lo siguiente: tal y como el famoso artista americano de Kooning dijo una vez,
"Gorky didn't fit into any art movement; he was beyond categorization" [Sweeny, Jim, "Arshile Gorky". Ararat, Autumn, 1995, p.2].
Así como Gorky fue un extranjero en América, así también podemos afirmar que su obra tampoco encajaba enteramente dentro de los parámetros de ningún movimiento de arte. Gorky, fuera de Armenia, no pertenecía a ningún lugar. Sin embargo, a pesar de que añoró siempre volver, nunca lo hizo; tal vez se haya percatado de que si lo hacía, se daría cuenta de que aquél tampoco era ya su hogar. Arshile Gorky no perteneció a ningún grupo, tampoco lo hizo su obra plástica, y no es de extrañar que sus pocos amigos hayan sido emigrados como él. En 1924 Gorky abandonó el área de Boston y se trasladó a New York. A pesar de que , como acabamos de mencionar, nunca logró el sentimiento de pertenencia (de este hecho se dará cuenta al final de su vida), esto no significa que no haya intentado insertarse. Por el contrario, puso todo de sí para ser aceptado y tener éxito. Su decisión más reveladora con respecto a este tema, fue la de cambiar su nombre: adoptó definitivamente el nombre de Arshile Gorky, aparentemente dejando atrás su identidad como Vosdanik Manuk Adoian. El significado de su nuevo nombre resulta bastante llamativo; al artista le gustaba explicar que, en ruso, "Gorky" significa "amargura" o "el amargo", y "Arshile" era el equivalente de "Aquiles" . No es necesario mucho comentario al respecto, parece ser que el artista, en su búsqueda de identidad, quiso ocultar su herencia armenia para ser aceptado en su nuevo ambiente.
"The artist consciously sought to hide his Armenian identity, at least until he had achieved recognition as a painter and could thus bring honor to his people" [Lader, op.cit., p. 18]
Arshile confió a Vartoosh, en una carta, que tenía la determinación de hacerse un nombre en el mundo del arte para finalmente revelarse como armenio. Cambió su nombre porque sabía que no sólo su nombre sino también Armenia misma iba a parecer extraña a los americanos y que esto podía obstaculizar su éxito. Pero como no podía negar su apariencia extranjera, ni su acento tan peculiar, pensó que un nombre ruso podía estar acorde con sus características étnicas y que sería más familiar para los americanos puesto que, desde 1920, había habido una gran inmigración por parte de los rusos. Gorky se armó una importante línea genealógica rusa, vinculándose a sí mismo con el escritor ruso Maxim Gorky, e incluso llegó a contar anécdotas de su infancia en Rusia. Edificó todo esto en el camino de búsqueda de sí mismo, intentando reconciliar su sentir armenio con el extraño entorno circundante. Bajo este nuevo nombre, Gorky siguió progresando en el arte de manera autodidacta, transitando por el Impresionismo, Post Impresionismo, Fauvismo, Cubismo, etc. Estudió a Cezanne, a Picasso, a Miró, como si todo se tratara de una sucesión de eslabones en una larga cadena ininterrumpida.
Un claro ejemplo que revela la fuerza de su herencia armenia en este período, son los "Retratos Armenios" que comenzó a pintar en los años veinte. Gorky realizó varios autoretratos, retratos de él con su madre, con su esposa imaginaria, y retratos de Vartoosh. Su "Autoretrato a la edad de nueve años", nos muestra a un niño introvertido y melancólico. Se percibe en la figura de esa obra un aura de tristeza. Gorky añoraba un pasado que podría haber sido y no fue. En su autorretrato de 1913, lo vemos nuevamente con una profunda expresión entristecida por las fuerzas del destino. Y es en esta obra que Gorky muestra su verdadera identidad, al delinear su fisonomía y referirse a ciertas convenciones armenias de la época de las pinturas murales y los manuscritos, como ser la estilización ornamental de los rasgos faciales y también, el énfasis puesto en el patrón de líneas curvas. Estas características nos remiten inmediatamente a las obras de la Armenia medieval. Por otro lado, la obra "Retrato con mi esposa imaginaria", nos muestra a Gorky al lado de una mujer que presenta características muy similares a la figura que aparece en el "Retrato de Vartoosh". La esposa imaginaria de Gorky es una mujer armenia por el costado desde el que se la mire, y esto pude afirmarse sencillamente, mediante la comparación de los dos retratos.
El deseo de unión y reencuentro de Gorky con su tierra, es algo que aflora a cada instante. Otra forma interesante de percibir esto es, a través de su utilización del color. Tanto "Retrato con mi esposa imaginaria", como "Retrato de Vartoosh", revelan una paleta bastante similar, en la que predomina una gama de amarillos y ocres, ya sea con un degradé hacia los tonos verdosos, en un caso, o bien, hacia los colores tierra y rojizos, en el otro. Cabe destacar que el amarillo es uno de los colores que con más fuerza le hacían recordar a su Armenia natal, de acuerdo a las palabras de Vartoosh: "He wanted to paint the yellow that is produced when we cooked the roots of the Van Dandelion" [Waldman, op.cit., p. 34]. Resulta fácil detectar a lo largo de su obra, una serie de colores evocativos que nos hablan de Armenia.
Arshile Gorky se casó en dos oportunidades con mujeres americanas. La relación con su primera esposa duró tan solo unos pocos meses y, la relación con su segunda esposa; tan solo unos pocos años. Fue con esta última que tuvo a sus dos hijas. La mayor recibió un nombre armenio; Maro, y, curiosamente, a la segunda le dio el nombre ruso de Natasha. Los retratos de Gorky están basados en fuentes personales profundas (una foto de él y su madre, dibujos de Vartoosh, sus memorias, etc.), su esencial y fundamental inspiración es personal. El artista mismo se refería a estas pinturas como sus "Retratos Armenios" y hablaba de ellos como el comienzo de su expresión verdadera. Central para el desarrollo artístico de Gorky fue un doble retrato que comenzó inmediatamente después de su llegada a New York, en el que se muestra a sí mismo a la edad de ocho años, de pie al lado de su madre que aparece sentada. Estos retratos están basados en aquella fotografía que se sacaron madre e hijo, en Van, en 1912, para enviarla a su padre en América. Este tema mantuvo ocupado al artista por casi veinte años, y no es de extrañar, ya que el descubrimiento de la propia identidad implica un largo proceso que no se caracteriza necesariamente por su rapidez y facilidad. "El artista y su madre" no es tan solo una versión pintada de una fotografía, sino que Gorky ha logrado, mediante esta obra magna, una imagen profunda y conmovedora : el pequeño Gorky, melancólico, se encuentra de pie, un poco separado de su madre y parece entristecido por dicha simbólica separación. Las flores que sostiene se transforman en una ofrenda para la eterna y monumental figura de Shushanik, cuyo tratamiento nos recuerda a un ícono tradicional de la virgen; "Transformed into a universal symbol, she inspires contemplation and spiritual devotion" [Lader, op.cit., p.35]. Esta imagen de su madre plasma su amor por ella y seguramente simboliza también para Gorky, la belleza y el espíritu de su país natal, el cual siempre parece estar teñido por la melancolía. Gorky supo plasmar en estos retratos una cualidad eterna y una atmósfera de alienación y tristeza.
Arshile Gorky consideró a este conjunto de obras como sus primeras obras maduras. Puede decirse que la herencia armenia del artista, y particularmente las placenteras y luego trágicas experiencias de su infancia - que logra el observador vivenciar , a través de la obra "El artista y su madre" - constituyen el corazón y fundamento de su desarrollo temprano como pintor.
"Arshile Gorky: Una experiencia armenia en la diáspora
Lic. Maria de la Paz Albarracín"
