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sábado, 14 de marzo de 2015

Roy Chaderton: ¿verde o perverso?

“Cuando un francotirador dispara
a una cabeza escuálida (opositor)
pasa rápido y suena vacío…”
Roy Chaderton

Las zorras del poder

Lo hemos dicho hasta el agobio: el chavismo dispara a la cabeza de Venezuela, ese es el signo de su tiempo desde 4 de febrero de 1992, también lo será mañana y pasado mientras persistan en el poder. Esto no se ha acabado, empeorará.

Sabemos que no tienen ningún escrúpulo, cuando no nos encarcelan y torturan, nos asesinan a mansalva, para ellos las balas pasan rápido, suenan a vacío cuando impactan en la cabeza de los niños venezolanos, por eso los ultiman con tanta frialdad.

No les importa nada: disparan y sonríen en televisión. Es su naturaleza.

Además, las muertes “pasan rápido”, muy rápido, tan rápido que ni cierto sector del mundillo opositor se entera. ¿“Opositor”? No creo, por ejemplo, que Henry Falcón lo sea.

Las zorras de la política -esas que están un día de un lado y el siguiente del otro, todo por unas cuantas monedas- se irritan cuando uno advierte y reclama los asesinatos o las torturas, cuando uno levanta la voz en defensa de los derechos humanos, la libertad o la democracia, ni hablar de condiciones electorales justas (se horrorizan), dicen que hay que “enamorar” a los sicarios y en ese afán insensato de mantener sus puestos y sus guisos, de no perderlos, no atienden con honestidad la gravísima situación que soporta nuestro país, la disimulan, incluso la excusan. No sólo son cínicos, son traidores.

Son las zorras del poder, un día de un lado el siguiente del otro. Los hay chavistas, pero también opositores: un día son demócrata cristianos otro día fascistas, lo inaudito es que terminan siendo las locas más furibundas de la tribuna donde se encuentren.
Locas, pero asesinas.

Humor negro o rojo, da lo mismo

Me parece un singular recurso retórico de pésimo sentido estético -digamos, de doña estridente, babosa y frívola- que llamemos a los crímenes de lesa humanidad “humor negro”; también podríamos llamarlo humor “rojo rojito”, pero da lo mismo, el resultado es igualmente desgarrador: una cabeza despezada, sangrante, echa trizas, sólo por soñar en libertad.

Sea del color que sea llamar “humor” a un crimen de lesa humanidad, según Hannah Arendt es banalizar el mal y es el fundamento filosófico y jurídico que dio en gran medida nacimiento al Tribunal Penal Internacional de La Haya y al Estatuto de Roma (instrumento jurídico mundial que tipifica los peores crímenes cometidos por el hombre contra el Hombre, como el que Chaderton acaba de convalidar: una bala pasa rápido y suena vacío cuando asesina a un niño -opositor- de Venezuela).

¡Qué vergüenza, carajo! ¡Qué impunidad y cinismo! ¡Qué asco! Así son, así serán siempre.

Imagino que cuando Roy Chaderton no los puede manosear o tocar -a los niños-, cuando no puede “perrear” con ellos en chillonas, psicodélicas y floripondias rumbas trance chavistas, como hacía con Robert Serra, los prefiere muertos.

Fue él quien lo dijo en televisión, no yo. Además, en el pervertido despelote chavista todo es cuestión de humores, como se darán cuenta yo también tengo el mío, acaso más rojito que negro; eso sí, el mío no asesina, sólo quema. Pero no se irriten, me disculpo, también mi familia se horroriza. Creo que Venezuela entera se horroriza.
Yo igual sigo.

El moco líquido

Roy Chaderton era amigo de mi familia, un tío (de afinidad) lo apreciaba y hasta respetaba. Estaban formados bajo el mismo escudo demócrata cristiano de política exterior que impulso Arístides Calvani.

Cuando todavía se cuidaban ciertas formas en la política e incluso ciertas distancias, cuando no se bailaba “perreao” ni se manoseaban entre sí los diplomáticos y sus discípulos -perdónenme, pero mi terrible humor rojito no me permite erradicar la imagen de Chaderton perreando con su amiguito, el yunkie Pedro Carvajalino, en los cortes del programa cuando tuvieron juntos la banalización asesina- a Roy se le veía en las reuniones de nuestra familia.

Recuerdo una ocasión festiva en la que los primos y yo traveseábamos con un singular juguete que no sé si lograrán recordar como era con mi sola mención, era una sustancia pastosa y verde (muy verde), babosa y densa, pegajosa y escurridiza, que llamaban repulsivamente el “moco líquido” (Slime en inglés), y sorpresivamente, mientras jugábamos los niños, se nos apareció Chaderton.

Quería jugar con nosotros, divertirse, retozar, manosear el moco y mostrarnos como él, pese a su decrepitud, también traveseaba y sabía manipular bien aquel pastoso pus.

La verdad logró impresionarnos, era un maestro con el moco líquido (ojalá los yunkies de Zurda Konducta lo inviten a su programa y le pidan que manipule uno, comprobarán que no miento).

Sin embargo, la tía, quizá advirtiendo otras cosas que prefiero no mencionar y que para entonces eran tabú, interrumpió el manoseo (de aquella cosa pastosa), nos alejó de la sustancia verde y nos pidió que nos fuéramos al jardín a jugar futbol, que no perdiéramos el tiempo con esa cosa repulsiva, con ese moco.

Niños al fin, pícaros y un poquitín bullies (lo reconozco) desde entonces llamamos a Roy Chaderton: el moco líquido.

Lo sé, no está bien comportarse así y siempre fuimos reprendidos por nuestros tíos (que lamentablemente ya murieron) por burlarnos del moco líquido, pero dado que estamos en tiempos de humores negros y rojitos me pareció una idónea oportunidad para recordarlo.

¿No les parece?

No por verde sino por perverso

No creo que fuera nuestra intención llamar a Chaderton “moco líquido” por verde (muy verde), pastoso o escurridizo, por denso (como dice él sobre sí mismo), baboso o pegajoso; de verdad, no lo creo.

Pienso -y me excuso, pido disculpas a mi familia que debe estar horrorizada por develar el secreto- que lo hacíamos por su casi perversa capacidad de manosear objetos infantiles. Era obvio, siempre fue así.

Pero debo señalar que pese a lo uno o lo otro y pese a la indignación que nos produjo su criminal banalización del mal, su justificación de centenares de asesinatos políticos con certeros disparos en la cabeza de manos de francotiradores chavistas, jamás de los jamases se me ocurriría expresar con regocijo que si la bala de un francotirador impactase sobre la cabeza de Roy Chaderton un salpullido gigante de verde y purulenta mucosidad brotaría de ella.

Recuerdo que cuando conocí a Chaderton sentí un asco instantáneo. No lo niego. Hoy a aquel asco se suman el desprecio y la vergüenza. Sin embargo, no soy capaz ni creo que mis primos lo sean de desearle una muerte tan despiadada y ruin -al moco- como un disparo en la cabeza, mucho menos, con una sonrisa en la jeta.

Nosotros no somos como él, nosotros no somos como ellos. Nuestro humor negro no está salpicado de sangre ni de muerte.
Nuestro humor es una tristísima respuesta literaria. Sólo eso. Pero la escribimos con ferocidad no contra el viejo verde, sino contra el perverso.

Sí, contra el perverso…

Gustavo Tovar-Arroyo
@tovarr



m.k.

domingo, 13 de abril de 2014

BOBBY COMEDIA: "El gobierno sabe que el humor es peligroso"

¿Puede el humor generar un cambio político?

■ Al oficialismo no le gusta que lo caricaturicen, sabe lo peligroso que es el humor al decir la verdad.
–¿Cabe el humor en este momento?
-Difícil; hay que sacarlo con pala.
–¿En qué deviene el humor cuando hay terror?
-En un arma poderosa.
–¿El gas de la risa?
-Parecido, pero menos tóxico.
–¿Una gracia convertida en morisqueta?
-Cadivi.
–¿La promesa oficial más graciosa?
-Sanear el Guaire.
–¿La frase?
-¡Ufff!.. La multiplicación de los penes.
–¿La combinaría con su parodia del espermatozoide?
-E imaginando que así son los chinos.
–¿Y el "vamos a hacer"?
-Lo sustituiría por "vamos a perdonar".
–¿Pertenece a la mitad mayoritaria o a la mitad que es minoría?
-(Carcajadas) Ahora soy de la mitad más grande; luego seré de la mitad pa' arriba.
–¿Dedicaría un stand up comedy al gobierno?
-No creo que se rían de mis mensajes; lo dedicaría al pueblo que cree en la revolución, para divertirlo.
–¿Por qué al oficialismo no le gusta que lo caricaturicen?
-Porque sabe lo peligroso que es el humor al decir la verdad.
–¿Les arrancaría una carcajada?
-¡Ufff!.. Misión imposible. Solo se ríen de la burla.
–¿Es humor sinónimo de inteligencia?
-Como vivo del humor no puedo asegurar que sea así.
–¿Comediante desde chiquito?
-De chiquito echaba chistes y nadie se reía.
–¿Su referencia?
-En español, Laureano Márquez; en inglés, Jerry Seinfeld.
–¿Su estilo?
-Cotidiano y rápido.
–¿Como las franquicias de comida rápida?
-Pero con más relleno.
–¿Superan los políticos a los comediantes?
-Y siempre ganan los políticos.
–¿El comediante de la revolución?
-¡Ufff!.. Nene Quintana.
–¿De la oposición?
-Aunque me da dolor encasillarlo, Laureano Márquez.
–¿Cómo protesta?
-Exigiendo mis derechos y asumiendo el deber de defender a los demás.
–¿Una guasa en la protesta?
-Consignas escritas en el trasero.
–¿Desnudaría al régimen?
-(Risas) Con palabras.
–¿Y a los estudiantes?
-Ya les quitaron la ropa, pero quedaron con la vestimenta más hermosa: la dignidad.
–¿Qué se fue con la Radio Rochela ?
-La libertad de expresión. Se podía decir lo que querías sin tener repercusiones.
–¿Y la libertad de reír?
-Esa sigue.
–Si imita cualquier sonido, ¿por qué no a un político?
-No soy muy buen imitador.
–¿Se autocensura?
-Sí, y no por miedo sino por no meter en problemas a las personas que me contrataron.
–¿Volvería a la TV?
-Hoy en día es incómodo, pero ayuda a incrementar la audiencia de los shows.
–¿La comedia del gobierno?
-TVES.
–¿De la oposición?
-Las consignas de las marchas.
–¿Protestaría "¡Con mi humor no te metas!"?
-Y le agregaría "¡Ni con mi familia!".
–¿Hizo llorar tratando de hacer reír?
-En un matrimonio evangélico se me salieron unas groserías y la mamá de la novia se puso a llorar.
–¿Qué lo enseria?
-La injusticia.
–¿El dirigente oficialista más gracioso, proponiéndoselo?
-¡Ufff!.. El Chávez de la Isla presidencial.
–¿Y sin proponérselo?
-Maduro.
–¿Él es cómico o se hace?
-A veces es actuado, aunque es bueno interpretando el guión.
–¿De quién?
-Tengo mi teoría, pero mejor se lo dejo al lector.
–¿Una revolución cómica?
-El gran dictador, de Charles Chaplin.
–¿Cuál de los dos da más risa?
-(Carcajadas) Chaplin.
–¿Proyectaría al pueblo chavista este antiguo filme?
-Sí, y entendería muchas cosas.
–¿Se ríe de usted mismo?
-Sobre todo cuando me pego.
–¿Llora de la risa?
-Cuando alguien no quiere ser cómico y le sale rolo de chiste.
–Sin proponérselo, como dijo usted de Maduro…
-Aquí es al revés, primero lloro y después río.
–¿Necesita el país una sesión de risoterapia?
-Todas las mañanas después del Himno.
–¿En versión completa?
-Sí, me gusta.
–¿Revolucionario?
-Sí, quiero cambiar el país.
–¿De qué es capaz el humor?
-Cuando uno logra reírse de los problemas, de los dolores y del poder, logra verlos a su altura y es más fácil afrontarlos.
–¿Desarmaría a los colectivos con un jolgorio?
-No, con una ley y muchos militares pendientes.
–¿Un chiste de la oposición?
-¿Qué le dijo Lilian a Leopoldo? Cuando vuelvas te preparo una presa de pollo.
–¿Del régimen?
-En medio de la ola de secuestros, lo feo de los delincuentes es que ponen precio.
Tengo un tío por el que pidieron 200.000 bolívares para liberarlo; tengo otro por el que exigieron solo 20.000. ¿Imagínate cómo se puede sentir mi tío barato? A la hora de comprar el hielo siempre le toca ir a él.
–¿Cree que el gobierno quiere acabar con el humor?
-Sin duda, pero ¡ni de vaina lo va a lograr!
–¿El humor revolucionario ideal?
-El irreverente que siempre dice la verdad.
–¿Un presidente humorista?
-El humor es contra el poder; ahora, si sucediese lo mejor serían las cadenas.
–¿Qué hace cuando aquel se encadena?
-Ahorro energía… Apago el televisor.
–¿Montaría otro stand up comedy para conciliar el país?
-Sin duda, buscando el reconocimiento mutuo y parodiando a ambos lados.
–¿Amerita lo mismo la AN?
-Más que un show le haría una marcha a favor de cualquiera que le violen sus derechos.
–¿Regulará Conatel la risa?
-(Risas) Lo seguirán intentando, sin lograrlo. En el humor hay una sola regla: no hay reglas.
–Como en la música, ¿hay humor de protesta?
-El humor siempre es de protesta. Identifica lo que está mal.
–De seguir esto, ¿se anotaría en el pan o en el circo?
-En un pan y un circo paralelos.
–¿Un desenlace de comedia?
-(Carcajadas) Que el tren de ministros en cadena nacional exclame ¡Era echando vaina!
–¿Qué pasaría en Venezuela si sucediese un paro humorístico?
-¡Ufff!.. No lo sé… Podríamos perdernos en la desesperanza, pero aguantaremos cualquier circunstancia.

*Bobby Comedia. (@BobbyComedia). Escribo anécdotas humorísticas y luego las cuento en una tarima. bobbycomedia.com

miércoles, 12 de marzo de 2014

Dora la torturadora

MIGUEL E. WEIL DI MIELE

El pasado sábado, la defensora del Pueblo divagó sobre lo que es tortura y lo que son tratos crueles, inhumanos y degradantes, que sí bien son conceptos separados, como gran leguleya, metió su propia tergiversación de los conceptos, desatando la chácharachera.

El artículo 1.1 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, define a la tortura como: "A los efectos de la presente convención, se entenderá por el término ‘tortura' todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia".

La señora defensora -en su mal uso del castellano- dice que las torturas tienen "un sentido", y que no son como los tratos crueles, inhumanos y degradantes. Se entiende del contexto que lo que pretendía decir, es que la tortura, para considerarse tortura, ha de perseguir un fin, que ella limita a "la obtención de una confesión". Luego distingue la tortura del trato cruel, inhumano y degradante, explicando -muy mal- la diferencia entre una cosa y otra. La gravedad de su escueta definición está en que permitiría eximir de la calificación de tortura a tantísimos hechos horrendos que han ocurrido. La doña, en su exploración intelectual de preescolar estilo Dora la exploradora, nos ha servido en bandeja de plata argumentos jurídico-políticos poderosísimos para demostrar al mundo la realidad oscurantista, retrógrada y dictatorial de un gobierno que ha destruido todo lo que como Estado moderno se entiende hoy.

Sin embargo, por una frase sacada de contexto que corrió como la pólvora por las redes sociales, muchos creyeron que la señora había defendido la tortura como medio para obtener confesiones. En realidad, lo que dijo, fue mucho peor, pues estaría negando que la tortura ha ocurrido, cuando su definición es la de "solo es tortura si se busca una confesión". Como no puede creerse que esta señora sea tan incompetente como para manejar así los preceptos, tenemos que asumir que su intención no era sino la de aplicar ese esquema manipulativo del discurso, utilizado por el gobierno para todos los conceptos que legitiman su quehacer frente a lo internacional. "Hay democracia porque hay elecciones", "hay libertad de expresión porque algunos dicen algunas cosas en algunos medios", "condenamos la tortura, pero la tortura es solo tortura cuando se utiliza para sacar confesiones", etcétera. La media verdad, la perpetuación de nociones de preescolar, de conceptos sin núcleo, de negación de las ideas, con la finalidad única de llevar propaganda alrededor del mundo de una revolución democrática que no es ni una cosa ni la otra, que les permitan llenarse la boca de "valores modernos" mientras estudiantes son torturados y sus familiares extorsionados mientras ellos fraguan perpetuación en el poder. Es por ello que cuando los que hacemos oposición perdemos el tiempo con frases sacadas de contexto, no hacemos sino favorecer a aquellos que día a día nos dan argumentos, reales y contundentes, para demostrar por todos los lares lo que en Venezuela es obvio: estamos frente a una dictadura, que niega su propia realidad. No hace falta inventar lo que no dicen, porque lo que dicen es mucho peor, y entre tantas otras pruebas, tenemos por ejemplo a la kindergarden defensora: Dora, la torturadora.

m.eluniversal.com/opinion/140312/dora-la-torturadora

sábado, 22 de febrero de 2014

Quizás la Cuarta República no fue lo mejor.

Quizás la Cuarta República no fue lo mejor. Por eso voy a mencionar las cosas que recuerdo y ustedes juzguen si eran malas o buenas. Mi colegio muy sencillo pero limpio, muy ordenado, todos teníamos pupitres. Lo que más recuerdo era la biblioteca, allí estaba todo lo que necesitábamos y hasta lápices y cuadernos disponibles. Eran cuadernos del Ministerio de educación (recuerdo muy claro fondo amarillo y unos cuadrados amarillos y negros, no tenían en absoluto ninguna inscripción, ni color, ni dibujo de gobierno ni política, solo las abreviaturas ME Ministerio de Educación. También recuerdo el comedor de mi colegio, funcionaba todos los días y la calidad de lo que allí se preparaba y la pulcritud de las que allí trabajaban. Nunca supe de donde provenían los insumos porque de eso no hablábamos los estudiantes, de eso se encargaba el director. También recuerdo un día que mi papá, le comentó a mi mamá: Emma, sabes yo creo que en Venezuela la comida es barata, si te pones a ver si trabajo 7 días a la semana sólo gasto 2 días para la comida de la semana. Ahora recuerdo lo más fascinante y lo cual cuento en todos lados con mucho orgullo: las cooperativas que existían para ese entonces: una de fresa, una de papas y una de producción de miel. Las recuerdo porque desde mi casa tenia la oportunidad de ver el centro de acopio de las papas, las señoras con sus bragas y máscaras colectando la miel y las extensiones verdes y rojas de los cultivos de fresas. También recuerdo la casa comunal, allí mi hermana mayor para ese entonces de 11 años le enseñaban pequeñas artesanías, como coser, como ordenar la casa y recetas sencillas y lo más agradable era la persona que dirigía esas labores "la señora Inés" muy especial, respetuosa, de excelentes modales. Por cierto a todos esos lugares asistía todos los que querían ir soló se necesitaba tener el deseo de aprender para tener acceso. También recuerdo al representante del IAN, a mi hermano mayor y a otros jóvenes del pueblo, les otorgaron pequeños créditos. Mi hermano crió pollos, supervisado por ese señor y como fiador mi papá. Con todas esas vivencias , ya a los 8 años yo no había decidido que quería ser pero si estaba segurísima que para obtener las cosas lo único necesario era trabajar. entre más se trabajaba, más se obtenía y mejor se vivía. Que nadie debía obtener las cosas sin antes esforzarse, o sea que lo más grande es tener la certeza de que si tienes la voluntad y haces el esfuerzo obtienes lo que aspiras. Gracias doy todos los días a Dios por haber vivido ese etapa. Ella marcó mi vida y mi modo de pensar sigue siendo el mismo. Tuve algo muy valioso para esforzarme, trabajar y ser cada día mejor "EL INCENTIVO". QUE PASA CUANDO TE QUITAN ESE INCENTIVO?........

Virginia Rengel