LA MUJER LITIGIOSA
LA MUJER LITIGIOSA La mujer que siempre llevaba la contraria Un hombre tenía una mujer rebelde y contumaz, charlatana y pertinaz. Sucedió una vez que iban juntos por un prado, que hacía poco había guadañado el dueño del prado, y dijo el hombre: «Con qué diligencia y qué bien ha sido guadañado este prado». «Mientes», dijo la mujer, «pues ha sido segado con una tenaza.» «Siempre», dijo el hombre, «fuiste contraria a mis palabras. Pero sé muy bien que este prado lo ha segado mi vecino con una guadaña.» «Deliras», dijo la mujer, «pues ha sido hecho con una tenaza.» «Según tu costumbre», dijo el hombre, «siempre insistes en tus últimas palabras.» Y arrojándola a tierra, se puso encima y dijo: «Te voy a impedir el ejercicio de la lengua, con la que siempre dijiste maldades, salvo que te muestres de acuerdo conmigo». Y dijo: «¿Con qué instrumento ha sido segado el prado?». Y como había agarrado la lengua de ella y se la sujetaba fuertemente, la mujer no podía formar l...