Andreas, el loco de Dzaghkatzor
Vassili Grossman.- #cronica 1961 A las siete de la tarde, en el tranquilo pueblo de montaña de Dzaghkatzor, a sesenta kilómetros de Ereván, no hay ni un alma en la calle. Dzaghkatzor cuenta con su propio loco, el viejo Andreas, de setenta y cinco años. Dicen que se trastornó durante los asesinatos en masa de armenios perpetrados por los turcos: ante sus ojos mataron a miembros de su familia. Dicen que, cuando era joven, Andreas sirvió en el ejército zarista, en el destacamento de Andranik pashá líder partisano y general del ejército ruso venerado por los campesinos armenios que hace poco murió en Estados Unidos. El año pasado falleció la mujer de Andreas, una mártir que compartió su vida con un chiflado. Cuando vivía, él le pegaba, pero, al morir la vieja, no permitía que la enterraran: la abrazaba, la besaba, trataba de hacer que su querida amiga muerta se sentara a la mesa, quería darle de comer. Nadie se atrevía a acercarse a ese viejo loco empecinado en creer que su mujer segu...