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domingo, 17 de julio de 2016

Ararat



"...Armenia es su silencio. La misma nostalgia revelándose en millones de ojos. Esa que necesita dos lugares para nacer y solo uno para morir. Armenia sería un monte si ser armenio hoy no consistiese en añorar el Ararat, en contemplarlo al otro lado de una frontera o no haberlo visto nunca. Lo propio y lo ajeno queda aquí reflejado en dos cumbres, Masis y Sis, que se clavan en el cielo.
El Ararat es tímido por la mañana. Se despereza con la paciencia de sus hijos en una tierra en la que el tiempo pasa despacio, que siempre quiso arrugar el mapa y acercarse a Occidente, aunque nunca se dejó contagiar por su prisa..."

"...Desayunar ante el monte en el que, según la Biblia, habría quedado varada el arca de Noé, no es algo trivial. A menudo, el monte se muestra etéreo y no deja alternativa a la espera tenaz. Así es como las cosas empiezan a merecer la pena. Lo supe la primera vez que intentamos darnos los buenos días en pleno amanecer en el monasterio de Jor Virap, junto a la frontera turca: al Ararat hay que ganárselo..."

"...Desde casi cualquier rincón de Ereván, una mole de cinco mil metros se impone como una presencia protectora y sosegadora. Es un remanso de paz que surge de los edificios, allí donde empiezan las antenas. Pero merece la pena verlo tocar el suelo y, para eso, no hay mejor lugar en Armenia que el Monasterio de Jor Virap. Allí, San Gregorio el Iluminador pasó trece años confinado en una mazmorra por extender el cristianismo en el lugar que se convirtió en el primer país cristiano de la historia, dando así nombre al monasterio: Pozo Profundo. Fue Terdat III, el mismo rey que le encarceló, quien aceptó el cristianismo como religión oficial en el año 301 y convirtió a San Gregorio en el fundador y primer Katolicós de la Iglesia apostólica armenia..."

"...La enemistad entre los padres de Gregorio y Terdat III llevó al rey a condenar a muerte al santo hasta doce veces. Dicen que de todas aquellas condenas se salvó gracias a la mediación de una mujer que, a diario, acudía a su mazmorra a llevarle un pedazo de pan. Tristeza y locura llevaron al rey a aislarse en el bosque y, al borde de la licantropía, Gregorio le habría devuelto a la cordura, tal y como la hermana del rey habría visto en sueños. Aquel milagro le salvó la vida y le devolvió la libertad..."

HERIDAS DEL VIENTO
CRÓNICAS ARMENIAS CON MANCHAS DE JUGO DE GRANADA
Virginia Mendoza

domingo, 29 de diciembre de 2013

Poema a Stalin

Vivimos sin sentir el país bajo nuestros pies, nuestras voces a diez pasos no se oyen.
Y cuando osamos hablar a medias,
al montañés del Kremlin siempre evocamos.
Sus gordos dedos son sebosos gusanos y sus seguras palabras, pesadas pesas.
De su mostacho se burlan las cucarachas, y relucen las cañas de sus botas.
Una taifa de pescozudos jefes le rodea, con los hombrecillos juega a los favores: uno silba, otro maúlla, un tercero gime. y sólo él parlotea y a todos, a golpes, un decreto tras otro, como herraduras, clava: en la ingle, en la frente, en la ceja, en el ojo.
Y cada ejecución es una dicha para el recio pecho del oseta.

Osip Mandelstam

lunes, 28 de octubre de 2013

Rostros censurados


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“conducta pública perniciosa”
o “bajar el tono..”

 

A veces me llegan cosas como esta que hoy quiero compartir con ustedes. La escribió mi admirada Jorgita Rodríguez; a mi entender y visto lo visto, la productora más sensata y de mejor tino de espectáculos en Venezuela.

Triste pero cierto lo que nos dice Jorgita, quien al igual que el niño que puso en evidencia al rey que andaba desnudo, hoy nos da cuenta de lo que estos ineptos, panfletarios, destructores y envidiosos, son capaces de hacer con los artistas libres que no tenemos miedo, y a quienes no nos da la gana de jalar bolas ni idolatrar a nadie, a menos que sea el arte por el arte.

Me gustaría saber la opinión de algunos de los artistas con talento que, callados y vestidos de rojo, aplauden en silencio al poder en los teatros de Venezuela construidos para artistas libres. Qué pena verlos transformados en vergonzosos cómplices de la ignominia y asistentes complacientes de un verdugo inculto.

Que hable Jorgita: En los últimos tiempos, los trabajadores de una parte del sector que hace vida teatral y artística en el país, han visto, con extrema preocupación, la censura directa o solapada que se enfila, en nombre de un proyecto político y desde ciertas instituciones gubernamentales, contra algunos artistas críticos al gobierno, negándoles a ellos y al equipo que los acompaña su sagrado y legítimo derecho al trabajo y, por ende, al espectador, su también legítimo derecho al disfrute.

Casos como el retiro de los subsidios a grupos de “conductas públicas perniciosas” como sucediera hace unos años con el GA80 y Skena; la revisión y exigencias de algunas salas, de hacer cambios al libreto o “bajar el tono” para no herir susceptibilidades; el veto, en los hoteles de la cadena nacional Venetur, a reconocidos humoristas y artistas de oposición o la actitud de algunas alcaldías subordinadas a ciertas gobernaciones, de negar los permisos necesarios para montar un espectáculo en alguna ciudad, nos ponen ante un panorama desalentador que recrea el camino a la barbarie. Erigirse como “dueños” de espacios culturales, alegando razones como la de “en mi teatro no se presenta fulano”, con la pretensión perversa de hacerse de una propiedad que en realidad pertenece al Estado para uso de quienes son sus contribuyentes y beneficiarios, es decir TODOS los venezolanos y no al gobierno de turno que lo regente, es el más claro ejemplo de abuso y atropello para quienes, por derecho propio, deciden pensar y opinar de manera diferente.

Evaluar un espectáculo antes de que el público lo haga, además de cercenar la capacidad de pensar, cierra la posibilidad al espectador de tener la última palabra para decidir. Censurar por su postura política a un artista, pretender silenciar el humor y la comedia, por su innata condición crítica de los desaciertos del poder, solo estimula la prominente intolerancia típica de los regímenes dictatoriales. Salvo muy pocas y contadas excepciones, quienes lideran el proyecto de país se olvidan que los ciudadanos diverso-pensantes pertenecen también a ese mismo país.

La patria debe contar con buenos dirigentes que apuesten a la reconciliación, que hagan esfuerzos honestos para que los venezolanos se reencuentren. El pensamiento y las opiniones plurales son factor determinante del desarrollo de una nación. La crítica conduce a la madurez social y al franco progreso. Levantar el telón a voces sin censura, a expresiones libres, es el bien necesario que toda Democracia verdadera merece. @talentofemenino.

Por: Claudio Nazoa
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EL NACIONAL
lunes, 28 de octubre de 2013