Murmurar Por Ignorancia
Alguien advirtió una vez a Sócrates de que un vecino suyo iba hablando mal de él por ahí. Y Sócrates se limitó a comentar: —No me extraña que hable mal de mí porque nunca aprendió a hablar bien. ...
No vivimos mucho tiempo, y cuando empezamos a saber algo, o a conocer el modo de descubrirlo, ya nos movemos a toda velocidad, como si esquiáramos, por una pronunciada pendiente nevada, adelantando a unos en el descenso, y cruzándonos con otros que ascienden, y realmente hay poco tiempo para conocerse y charlar. Lo más que podemos hacer es gritar alguna cosa al pasar...